montañismo alpinismo
Escuchando un podcast de Ser Aventureros mencionan el siguiente site, que recomiendo leer.
Al parecer crea estupor el hecho de que se abandone tan fácilmente a gente en Alta Montaña, en expediciones alpinas, himalayismo, escalada al estilo alpino, etc… pero la realidad, a pesar de ser cierto que muchas veces lo más importante es la cima, sobre todo si has pagado por ello, es que la mayoría de la gente no tiene ni idea de lo duro que es estar por encima de 4.000-4.300 mts., tanto por las condiciones físicas de los montañeros-escaladores, como por la meteorología.
Me juego las dos manos a que la mayoría de la gente no sería capaz de hacer más de una noche a esa altitud ni aclimatando correctamente.
Dicho esto, resulta imposible bajar a alguien desde 7.000 ó más metros si el susodicho no es capaz de valerse por sí mismo, salvo que lo despeñes con un empujoncito.
Por lo tanto, pese a que el Everest se haya convertido en un circo, el que va allí lo hace por llenar algo vacío que tiene en su interior y que sólo puede llenar con experiencias extremas como estas. Y ya que hablamos de extremo, si vas al Everest, primero tienes que tener bastante pasta, o facilidad para conseguirla; segundo tienes que saber que es fácil palmarla allí; y tercero que la satisfacción de estar en la cima debe ser como para no importarte el morirte en la bajada.
A mi, particularmente, no me gusta encontrarme mucha gente en la montaña; poca y lejos.
Por último, creo que es muy fácil juzgar lo “hijaputa” que es la condición humana, que abandona a un semejante que reclama auxilio, pero lo cierto es que la inmensa mayoría de la gente lo haría, y probablemente sin remordimientos, en las condiciones descritas. Por lo tanto creo que es sano no juzgar y desear no vernos nunca en situaciones semejantes.
Por cierto, ahora puedes ir al himalaya y contratar tantos sherpas como quieras, sólo es cuestión de pasta.

Como decía Bukreev “Las montañas no son estadios donde satisfacer nuestra ambición deportiva, sino catedrales donde practicar nuestra religión”.

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