AnnapurnaPues sí, es algo que me pone triste. Me pasa con el montañismo, y creo que es uno de los motivos por los que realmente me gusta…porque puedes morirte. Bueno, “la vida es una enfermedad que no tiene cura”…
Pero al grano, ver que Tolo Calafat dejaba su vida en el Annapurna me ha afectado bastante, tanto como lo de Óscar Pérez en el Latok II, o lo de Iñaki Ochoa de Olza en el Annapurna. Especialmente ha sido relevante en mi vida lo de Óscar Pérez, y eso que ni lo conocía antes de su fatal desenlace.
En lo relativo al dramático desenlace del ataque del equipo de Oiarzabal al Annapurna me gustaría hacer las siguientes reflexiones:
Primero, que no voy a ser objetivo, y que probablemente tenga la misma información que los lectores.
Segundo, que Juanito no es santo de mi devoción.
Tercero, que Juanito debió abortar el ataque de Tolo. Como jefe de expedición era responsabilidad suya controlar tanto los horarios de llegada a cima como el estado físico y mental de los miembros de su equipo.
Cuarto, si Tolo quiso hacer cima pese a las posibles recomendaciones de lo contrario, que se diga.
Quinto, me parece muy extraño que alguien se pare a quitar cuerda al bajar de la montaña, sobre todo si bajas. Esto, particularmente, me parece harto extraño, y no porque no me crea la versión de Oiarzabal.
Sexto, a toro pasado siempre las cosas son más fáciles, pero a lo mejor no fue buena idea hacer coincidir el ataque a cima con los coreanos. Cinco millones de dólares, o euros, para producir la conquista de los catorce ochomiles por una mujer tienen que ofrecer algo más al espectador que la visión de unos crampones sobre la nieve. Yo estaría muy atento al vídeo que editen y comercialicen los coreanos sobre este evento.
Séptimo, daban mal tiempo para el miércoles, si no recuerdo mal, por lo que todos las expediciones intentaron hacer cima antes de esa fecha, quizás forzando más de la cuenta en el caso del team de Oiarzabal.
Octavo, como ya comenté en otro post, la montaña es implacable, así que si las medidas no se toman antes, una vez arriba las cosas se pueden torcer mucho y tener un desenlace fatal. Con esto quiero significar que los errores que se cometieron; porque sí, se cometieron errores, ya que alguien dejó un cadaver en la montaña; se cometieron antes del ataque a cima, o durante el mismo. Y salvo que Tolo Calafat estuviese de acuerdo con continuar, pese a su debilidad física, alguien tiene que tener alguna responsabilidad, al menos moral.
Noveno, se habla de las conversaciones de Tolo con el Campo Base, pero imagino que Pauner y Oiarzabal también llevaban walkies, y supongo que hablarían con él. Que se diga.
Lo que para mí es seguro, es que una vez que se desencadenan los hechos, no puedes echar mierda encima de si una cuerda que no estaba, que si a 7.000 mts. los sherpas no quisieron jugarse el tipo, que si un edema, y que si porras.
Seguro que se podrán hacer más análisis, y probablemente el mío esté muy sesgado; y además seguro que la culpa fue de un capricho del destino, pero estoy muy de acuerdo con un post que leía por algún lado, que venía a decir que no es tanto el circo que se ha montado entorno a la escalada de ochomiles, como la cima a toda costa y que los compañeros de cordada suelen ser completos desconocidos, por lo que nadie se juega el tipo por el tipo de la cuerda más arriba, o más abajo.

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